viernes, 30 de octubre de 2009

¿COMO DESARROLLAR NUESTRA FELICIDAD?

Los budistas lo tienen muy claro, "la infelicidad comienza al buscar la propia felicidad, y la felicidad comienza al buscar la de los demás"

También creo que como enfoco en la entrada "La felicidad y el Materialismo" el depender de las cosas nos hace infelices. Comentábamos también, que ser feliz es una elección, y que a la vez es vital para enderezar nuestra vida.

Entonces como debe hacerse esto. Cuando nos sentimos infelices, nos sentimos pobres, puede ser curioso de comprobar que nuestra aptitud era básicamente egoísta, solo pensábamos en nosotros. Osea, hay dos palabras cruciales, pobreza y nosotros o Yo.

En el otro lado, podemos comprobarlo, ayudamos a los demás y nos sentimos plenos, no me creáis, vedlo vosotros mismos. Está plenitud, se puede asociar a riqueza, pues nos sentimos interiormente colmados de todo, y lo asociamos a el Todo.

Quizás cuando nos ocupamos de nosotros mismos, habiendo gente que pasa necesidad y mueren, todos los días, contamos nuestra conexión con el Todo, con el Universo, sintiéndonos entonces solos, perdidos y pobres.

Entonces cualquier cosa que nos guste y con la que ayudemos a los demás, creo que nos aportará satisfacción personal, placer interior por encima del placer que cualquier cosa material pueda darnos.

Es cuando nos olvidamos un poco de nosotros, y nos acordamos de los demás cuando...

NOS ENCONTRAMOS A NOSOTROS MISMOS

CUANDO DESCUBRIMOS PARA QUE ESTAMOS AQUI

EL POR QUE DE NUESTRO SUFRIMIENTO

LA FORMA DE SALIR DE EL

miércoles, 28 de octubre de 2009

LA FELICIDAD Y EL MATERIALISMO

Soy Feliz porque quiero serlo. No importan las expectativas. No importa vivir como la gente diga. No importa el tener sino el ser. No importa lo que he perdido, soy feliz porque lo merezco. Siempre he hecho lo mejor para los demás, por eso lo mejor aunque intenten lo contrario, tengo en mi corazón.
Las buenas acciones nos colman de felicidad. El querer a los demás es un preciado don, que nos recuerda que somos, quien somos.
Tanto dolor en nuestra sociedad, tanta desilusión, en los rostros de la gente, tanta espectativa social que no se cumple, nos hacen a todos sufrir.
Debemos indagar en esto, si es que de verdad queremos dejar de sufrir. Tras la libertad de la opresión de la religión, tras olvidar la esclavitud de ese Dios al que se creia el poseedor de cualquier valor interior como la bondad, la sabiduria, al amor, la voluntad, el verbo, la onmipresencia, etc. nos olvidamos también de estos valores, así la economia se ha vuelto un animal despiadado y asesino al capitalizarse, y con ella la sociedad y las personas que la componen.
Ciertos grupos anarquistas, se han desprendido del egoismo, viven comunitariamente. Son personas que lo comparten todo. Se ayudan y viven en verdadera ecuanimidad y fraternidad. La libertad es algo por lo que se lucha pero es que esta sociedad, no deja muchas libertades.
Lo importante es ver como viven unidos, hermanados. Son compañeros para lo bueno y lo malo. Nadie es más que nadie y todo el mundo cuenta. Esta unión les hace vivir en felicidad. Una felicidad que sacia sus corazones.
El compartir con los demás, el ayudarles, el transgredir nuestro egoismo, nos hace ser algo más que fulanico o menganico, formamos parte de un todo. Pero si seguimos viviendo dependiendo, no ya de lo material como propiedad privada, sino como expectativas, nos hacer seguir dependiendo de ello para ser felices.
Me dicen mis compañeros, que el ser feliz hace que no se luche por las cosas. A primera vista eso parece, pero sin embargo, una vez que lo experimentamos, descubrimos que dejamos de ser manipulables por las circunstancias.
Somos felices, por lo que no sufrimos por conseguir esto u lo otro para serlo, podemos esperar, con ello nos liberamos de nuestra violencia, pero no por ello, cambia nuestra elección, es decir, si queremos conseguir un mundo verdaderamente mejor, si somos ya felices, no arrancaremos iracundamente contra las personas que nos lo impidan, sino que en la tranquilidad de la paz interior, surgirá esa idea, veremos claro que es lo que debemos hacer. Seremos como el agua, que por mucho que quieran retener siempre pasa.
Al fin y al cabo el ser felices, nos devuelve las riendas de nuestra vida.